Viajes

Los pigmeos del Lago Bunyonyi

Pin
Send
Share
Send


Lo llaman el "Lago más hermoso del mundo". No sabemos que parte tendrá de cierto no, pero es el primer lago que nos encontramos tras 25 días de viaje, donde no hay serpientes, cocodrilos, hipopótamos u otros bichos. Es decir, nos podemos bañar sin miedo a ser devorados. Llegamos al Lago Buyonyi, tocando la frontera con Ruanda…

Abandonamos Bwindi, tras desayunar y el checkout (12.250 UGX), con la misma sensación que entramos y con una experiencia inolvidable en nuestro corazón y retina.



La misma sensación de estar flotando por encima de las nubes, que por momentos es absolutamente real, con esa niebla baja en los profundos valles esperando en calor de los rayos del sol…



… y esa experiencia inolvidable de haber compartido unos momentos de nuestra vida con uno seres no tan distintos a nosotros, tan increiblemente adaptados al medio, tan apasionantes… Incluso los cuatros, Juve, Ruth, Paula e Isaac nos hemos hecho una promesa. Quién sabe cuando la cumpliremos pero dentro de 20 o 30 años volveremos aquí a volver a ver a Betina y nuestra familia Kituruga. Serán los mismos ojos, pero otros pensamientos y personas, los que lleven estos cuerpos. AQUI QUEDA ESCRITA LA PROMESA, entre las nubes de Ruhija


Tras 1 hora y media de viaje más al sur, volvemos a tocar el asfalto de una carretera. ese que apenas hemos visto desde hace ya no sabemos cuantos días o en contadas ocasiones. Aquí cuando lo hay, se ve más conservado y en mejor estado que en Kenia.

Desgraciadamente (o afortunadamente, porque posiblemente sea una de las causas de que no venga el turismo masivo a paises como Uganda), el tramo nos es muy grande y entramos de lleno en la influencia del Lago Bunyonyi, un lugar mágico donde haremos ese pequeño kit-kat que toda fase de aventura requiere, y que esta cubierto de niebla a estas horas, las 10 de la mañana



El Lago Bunyonyi nos recuerda (salvando distancias) a aquel lago, el Lago Inle, que visitaramos los DIAS 14 y 15 en nuestro viaje a Birmania 2006. Estamos ante un conjunto de islas donde se asienta una comunidad rural todavía comunicado con canoas como medio de transporte, en un entorno encantado de terrazas, verde intenso y laderas montañosas.

Estamos en uno de los lagos más profundos de África (con 900 m de profundidad), a una altura de 1.962 m y paraíso de más de 200 especies de aves. De hecho es conocido como el "Lago de los pajaritos" o el "Lago de las muchas aves".


Seguramente, además de Kabale y Kyevu, sus principales poblados, lo que más nos ha atraído hasta aquí es intentar llegar a una de las 29 comunidades que existen en este lago de 25 km de largo por 7 km de ancho. Pobladores Bakiga y tribus batwa son nuestro objetivo, pigmeos, gente considera por el gobierno como proscritos, sin tierras ni derechos, cuya expulsión de su habitat natural, los parques de Virunga en la R.D. Congo y Bwindi en Uganda ha permitido que continúase su asedio fuera de sus tierras.

No son pigmeos los que vemos mientras bordeamos el lago, pero el "how are you" de los niños, los camiones de transporte o las costumbres locales nos tienen locos…



El Lago Bunyonyi es un lago que sube su nivel de agua hasta medio metro en temporadas de lluvias, rodeado de colinas, dejando un paisaje precioso de laderas de cultivos, casitas y pueblos. Volvemos a ver gente caminando por la carretera, como hemos visto en todos los caminos, mujeres con arapos de colores mucho más coloridos quie en Kenia, cargando bidones de agua, frutas u cestas con otras cosas en sus cabezas… Incluso algunas consiguen perfecto equilibro sin pañuelo con sacos de patatas o sacos de materiales para sus casas. Un contraste precioso


Nos alojamos en el primer establecimiento que hubo en esta isla, con mucha historia, y ahora convertido en una especie de hotel familiar regentado por una chica belga, el Bird Nest Hotel. Es sin duda uno de los grandes aciertos de un viaje en el que no cambiaríamos nada hasta el momento, y con unas vistas al lago realmente maravillosas. El trato es excelente, las habitaciones son absolutamente originales y los sonidos de los mil pajaros a nuestro alrededor combinados con la absoluta paz realmente hacen de este sitio un lugar de ensueño



Aunque hay un camino que bordea el lago, aquí los lugareños tienen como principal medio de transporte y de carga las canoas y las lanchas motoras. Nosotros no vamos a ser menos y vamos a intentar llegar a un poblado cercano en una.


Bueno, primera prueba superada. Parece que flota. La segunda cuesta un poco más, sincronizarnos, jaja. Tras algiuna vuelta en redondo por fin lo conseguimos. Isaac rema a la izquierda, Paula a la derecha, Juve corrige el rumbo y Ruth… mmmm… Ruth… diigamos que Ruth disfruta del paisaje, jajaja. "¿Ruth vas comoda? (jajaja, frase paara el recuerdo)



Llegar a nuestro destino, lo que se dice llegar, nunca lo hicimos. Sin querer nos metimos en un embarcadero privado de lo que parecia ser un alojamiento, donde un extrañado hombre nos da permiso para dejar la canoa. Mejor no preguntar más.

El paseo por el pueblo es más bien rápido, ya que apenas hay restos de lo que fué un mercado (solo los viernes) así que caminando llegamos al Overland Resort, un resort algo descuidado, pero que ofrece servicio de internet por 100 UGX po minuto y gracias al cual pudimos publicar algun relatillo. El "locutorio" es mejor verlo que contarlo… y los ordenadores igual (3000 UGX)



El paseo de canoa de vuelta resulta igual de confortante y las vistas todavía más bonitas con el sol situado totalmente vertical.


No vamos a perder la oportunidad de comer en la terracita del Bird Nest, con las vistas de este precioso lago volcanico de fondo y con una de las mejores cocinas que hemos disfrutado en 25 días de aventura. También compramos algun regalito más (15.000 UGX)


Pero si algo nos apetecía en nuestro paso por Bunyonyi es llegar a conocer una de las tribus o poblaciones más ancestras de nuestro planeta, la de los pigmeos. Para ello desde el embarcadero cogemos una lancha motorizada con una especie de guia que no es más que un chavalin de unos 20 años y por la cual pagamos unos 25.000 UGX por persona. Son alrededor de las 14'30 y no podemos despistarnos demasiado, ya que éstos se encuentran casi tocando la frontera con Ruanda, al sur del Lago, a unos 45 minutos en el bote.




Estamos a unos 1850 metros de altura, con un sol que pega fuerte a estas horas, y la brisa de la lancha resulta muy reconfortante. Nos cruzamos con canoas, vamos viendo multitud de islas de las 29 que hay en total en el lago, cada una con su propio significado y leyenda, hasta que finalmente llegamos a un rústico embarcadero donde la gente nos mira asombrada


Parece ser que por esta zona apenas vienen viajeros, y a los pigmeos apenas llegan visitas 1 vez al mes.

Desembarcamos y comenzamos otra dura caminata, no por su orografía que exceptuando la ladera del embarcadero no supone demasiado problema, sino porque las piernas pesan bastante del duro día de expedición en busqueda de los gorilas de montaña de ayer.

Rodeados de gente, incluso algunos nos acompañaban parte del camino, nos adentramos en tierra firme entre cultivos, algun pequeño poblado y más niños gritando desde la lejanía "how are you, how are you" "muzunguuuuuu, muzunguuu". Aquí somos extraños, la cabeza de los lugareños gira a nuestro caminar.


Casi 1 hora después de comenzar la caminata y en un lugar que jamás hubiesemos encontrado solos (Juve toma punto en su GPS), llegamos a un pequeño poblado de casas de paja, malas condiciones higienicas y algunos animales.


Rápido se alegran al vernos llegar. Suponemos que ver llegar a un viajero cada cierto tiempo es una satisfación para esta gente, no ya solo por el beneficio economico que les dejamos y que les viene estupendamente para poder sobrevivir (50.000 UGX aunque se les puede dejar lo que quieras), sino también por la curiosidad que podemos llegar a levantarles.

Nos ofrecen asiento muy amablemente y comienzan a llamar a todo el pueblo. Son personas bajitas, de no más de 1.5 m, y con no más de 65 miembros en total, muchos de ellos niños. Apenas vemos adolescentes.



Los pigmeos son un pueblo con más de 20.000 años de antiguedad, pero desterrados de sus antiguas selvas taladas o convertidos en Parques Naturales, como leemos en algunos relatos. Parece increible que se proteja la vida de decenas de especie de mamiferos y no se respete la de toda una tribu que pasa a ser repudiados por la sociedad, incluso mendigos.

El mayor éxodo se produjo aquí mismo, en las montañas del actual parque de las Montañas Virunga, que comenzó en 1925 pero que se agravó en los 70, dejándolos sin tierras para cultivar, volviendolos sendentarios y convirtiéndolos en ciudadanos sin derechos y de categoria inferior a cualquier otro ciudadano del país



Originalmente eran cazadores, recolectores de miel, de frutos o pescadores. Actualmente apenas viven de la agricultura e intercambian herramientas con habitantes de la zona del Lago Bunyonyi. El trueque, como ya vieramos el otro dia, sigue siendo todo un modo de vida aquí.

Su manera de agradecernos nuestra llegada no es otra que ofreciéndonos sus tradicionales danzas y bailes, que en ocasiones llegan a tener cierta semejanza al flamenco español, todo de viva voz y con mucho salero


Los niños también aprenden rápido y además de ser los primeros en recibirnos, con sus pequeños bidones de agua en la cabeza, nos ofrecen un baile primoroso lleno de buenas intenciones



Un momento divertido resulta cuando cogen la mano de Juve y Paula y les ofrecen bailar junto a ellos. Y no se les da nada mal, jajaja. Además, cualquier gesto es bien agradecido en esta pequeña villa.


Hay que reconocer que las melodías que consiguen componiendo varias voces y sonidos llegan a resultar pegadizas y de gran belleza músical digna de grandes compositores. Juve, Paula, a ver esos movimientos…



Su piel es oscura, el pelo casi completamente rapado, negro y rizado, su nariz achatada y de escasa estatura. Parece ser que hay estudios de pigmeos en Asía pero las principales familias se encuentran en la Africa Ecuatorial de R.D. Congo, Ruanda, Uganda, R. Centroafricana, Burundi, Gabón y Camerún.

Lo que escasea completamente aquí son tanto la electricidad, como el agua, ya sea caliente o fria. de ahi la higiene. ¿La cara de Paula lo dice todo no? Jajaja


Aunque el baile resulta divertido, no pasamos inadvertido las caras demacradas de alguno de ellos, la suciedad, la pobreza que aquello inspira. Sus casas apenas son un complejo de paja con un improvisado galpón sacado de algún cerramiento. Sus piés están descalzos. Sus ropas viejas e incluso desechadas.

No vemos adolescentes, no porque no los haya, sino porque por sus caras parecen mucho más mayores de lo que son.



Antes de irnos le damos el dinero, todo el que podemos mayor al estipulado inicalmente, y abandonamos algo tristes el campamento por no haber traido ropa o alguna cosa más. Esta es otra de esas experiencias que no podremos olvidar… y van varias este viaje

Regreso al embarcadero y al Lago, y tras comprar un agua (750 UGX por parejaI) volvemosa ver islas de leyenda, como esa isla de los médicos cercana a la mayor isla del lago donde aislaban a los leprosos de los cuales recibe el nombre, o también a la isla "del castigo", un pequeño islote con un arbol y cuatro hieras, donde desterraban a las mujeres embarazadas fuera del matrominio y que con el atardecer nos deja una preciosa estampa


A las orillas del Bird Nest más canoas, algunas que parece mentira que floten con esos agujeros en sus costados que incluso deja burbujas al avanzar



No podemos evitar en días como hoy, recuperar esos valores que siempre nos inculcó la abuela chavetas y que todavía nos sigue inculcando desde la distancia. Ella sigue viajando con nosotros, no sólo en el cabecero de este pequeño blog sino también en cada experiencia humana que vivimos. Comunidades como la pigmea nos vuelven a mostrar lo lejos que estamos de conocer más allá de los noticiarios la crudeza que depara este injusto mundo en el que vivimos y lo privilegiados que debemos sentirnos. Hoy quizás les hayamos podido ayudar un poquito en su lucha por sobrevivir, o al menos a sacar otra sonrisa, aunque parece que nunca la pierden, pero desde luego a los que han ayudado DE CORAZON es a nosotros. Muchas gracias por este abrazo. Todo el pueblo con el abrazo de la abuela chavetas…


Isaac, Paula, Juve y Ruth, desde el Lago Bunyonyi (Uganda)

GASTOS DEL DÍA: 101.000 UGX (apróx 26.10 EUR) y REGALOS: 15.000 UGX (apróx 3.87 EUR)

Video: Pigmeos en Lago Bunyonyi-03 (Agosto 2020).

Pin
Send
Share
Send